En 1987 Arnold Schwarzenegger protagonizó una película sobre un futuro distópico llamado The Running Man. La historia de un hombre que participa en juegos mortales, televizado al mundo entero como un show macabro. La semana pasada se estrenó un "remake" de dicho filme protagonizado por Glen Powell. Por supuesto, las comparaciones con la película original caen por inercia propia.

Con la cinta visible al público, las primeras críticas se han hecho notar, dándole un sobresaliente en general, además entendiendo que el filme tuvo una clasificación B (Mayores de 12 años), categoría que no tuvo la cinta de 1987.

Sin embargo, en dicha comparación, The Running Man de 2025 toma cierta ventaja, pues la película original de la que hablamos, en su momento no tuvo la repercusión esperada, a pesar de contar con el famoso actor austriaco. Se trata de hecho, de uno de las producciones menos carismáticas de Arnold en su pleno peak.

Ambas películas están basadas en The Running Man (El fugitivo) de Stephen King, obra escrita en 1982 bajo el pseudónimo de Richard Bachman. El director de la película actual, tratando de quitarse algo de presión - y quizas con algo de razón - alega que NO se trata de un remake de la película de Schwarzenegger, sino de una nueva interpretación de la obra literaria. Añadiendo escenas que sólo el libro contenía y elaborando una construcción de personajes completamente distinta. 

A pesar de todos los paralelos hechos, The Running Man 2025 goza de su propia personalidad, y aquello ha sido visible en la recepción del público, la crítica y una más que aceptable recolección en taquilla, hasta el momento.

Más noticias