Sonic era una mascota que desde sus inicios fue creada para ser guay, chula, chachi piruli. Tenía que ser más rápido que Mario, más fuerte, necesitaba tener pinchos... debía usurpar el trono del rey. Por supuesto, no lo consiguió, pero al menos se convirtió en la segunda mayor mascota de los videojuegos. Llega el surgimiento del 3D y todos los juegos deben renovarse. Sonic, para su tiempo, no lo hizo del todo mal con Sonic Adventure, donde introdujo a varios personajes aparte de renovar a los antiguos. Así que para su secuela, decidieron crear un nuevo personaje, que sería MÁS chulo que Sonic. Y ésto sucedió a principios de los 2000. Así que crearon a Shadow.
Shadow es un erizo antropomórfico definido como la FORMA DE VIDA PERFECTA, creada por el abuelo del Dr. Eggman. Tiene pelaje negro con líneas de color rojo sangre y botas propulsadas para patinar por el suelo. Aparte de eso, tiene un poco de mal genio y el poder para controlar la energía primigenia de las esmeraldas del caos para así alterar las leyes de la física. Ah, y claro, en su juego propio, tiene un dominio perfecto de las armas de fuego. Pero no os creáis que es como el tipejo sucio del anterior puesto, porque Shadow tiene un corazoncito y un poco de amor hacia la humanidad, ocasionado por la trágica muerte de María, una humana que la acompañaba durante los primeros días de vida del erizo artificial. Así que odia a la humanidad por culpa de dicha muerte, pero prometió a María que sería una buena persona. Conflicto de intereses normal y corriente.
Shadow para mí SIMBOLIZA todo lo que significa ser edgy, porque intenta ser chulísimo, intenta ser alguien con un pasado oscuro, con odio en su interior y capaz de ser un arma de destrucción masiva. Pero al mismo tiempo, estamos hablando de un erizo antropomórfico con estética de dibujo animado. Shadow intenta ser chulo mediante las artes oscuras, demasiado chulo, sin darse cuenta de que en el proceso, su propia existencia llega a ser una ridiculez bastante grande. Pero los desarrolladores siguieron dándole cuerda a esta máquina. Estaban demasiado embriagados por su visión alterada para entender que lo que hacían, ya fuera un error o un acierto, alteraría por siempre las adolescencias de muchas personas. Y luego lo volvieron aún más ridículo al hacer que lleve metralletas y dispare a agentes de la policía. Y por ello, adoro, de forma irónica, por supuesto, a Shadow, pues aunque no haya aparecido últimamente, sus primeros momentos sigue en mi mente. Aunque los haya intentado borrar.