El prestigioso medio Nikkei acaba de afirmar que las relaciones entre Hideo Kojima y Konami han llegado su fin de forma contractual. Según sus propias informaciones el desarrollador está creando su propio estudio que podría ser comprado por Sony Computer Entertainment. De momento no hay nada oficial pero sería una buena noticia. Ahora solo falta resucitar Silent Hills, aunque sea espiritualmente y con algún cambio de nombre.