A medida que iba a progresando en los juegos, su padre le ponía nuevas consolas, pasando por Atari 2600, NES, SNES, Mega Drive, Nintendo 64, Playstation. El experimento terminó con juegos de la talla de Shadow of the Colossus y Katamari Damacy. ¿Cuál ha sido el resultado?
Eliot ha mostrado un interés desmedido por los roguelikes y se ha convertido en un jugador muy bueno. Se ha convertido en toda una máquina en juegos como Spelunky o Nuclear Throne.
"La aproximación de Eliot a los juegos con gráficos limitados le ha vuelto insensible a los grandes títulos que aparecen actualmente en el catálogo con gráficos ultra realistas y brillos por todos lados. Es capaz de apreciar los gráficos retro y centrarse solo en el gameplay. Mi esperanza es que es experimento le sirva para apreciar los juegos pequeños, raros y más íntimos."