En 2013 se estrenó en los cines una película que llamaba más la atención por su rocambolesco título y portada que por lo que de verdad esperaba ofrecer: Sharknado, traducido textualmente como un tornado de tiburones, donde estos literalmente caían del cielo en mitad de una tormenta. Por supuesto, la película fue una tomadura de pelo que era consciente de su propia naturaleza absurda, pero se convirtió en un éxito y ganó popularidad debido a su premisa bizarra.Así y con la tontería, llegaron a producirse y estrenarse seis películas, hasta el año 2018, e incluso deribando otro trio de entregas del mismo universo sobre catástrofres absurdas: Lavalantula, 2 Lava 2 Lantula y 2025 Argamedón.Esta semana se ha conocido que los productores preparan una precuela: Sharknado Origins, que está prevista a estrenarse en verano de 2026. La película, producida por The Asylum, NBC y SyFy, estrenará así una séptima película de la saga, impensable en su momento, como si se tratase de un chiste sin final que continua estirándose, pero que por algún motivo sigue atrapando al público.