Netflix se ha hecho con los derechos para producir una película de Bioshock, una producción bastante esperada entre los fans de la franquicia y que podría resultar más que interesante debido al contenido y narrativa del propio juego, cargado de muchos simbolismos, filosofías y sobre todo, una ambientación maravillosa.Se ha confirmado que el escritor del guión será Michael Green, quien ya había trabajado en Blade Runner 2049, por ejemplo. Además de ello, también se reveló que el guión estará basado en el primer juego de la saga, aquel lanzado en 2007.Aquel juego nos presentó por primera vez a Rapture, una ciudad sumergida en el fondo del Atlántico, concebida como la utopía de Andrew Ryan, un hombre con una filosofía radical de objetivismo y meritocracia. Al llegar a Rapture, nos encontramos que la ciudad ha sucumbido al caos, su habitantes se han vuelto mutantes psicóticos adictos a una sustancia que modificaba sus capacidades físicas. Nuestro objetivo será simplemente el de escapar de la ciudad, ayudando primero a un misterioso hombre llamado Atlas, descubriendo así el fondo que de verdad oculta la ciudad; Los Big Daddies, las Little Sisters, nuestra propia identidad y el encuentro final con el mismísimo Andrew Ryan.Eventualmente el juego tendría una secuela, Bioshock 2, también localizado en Rapture, sin la dirección de Ken Levine y por ende, con pocas ideas nuevas que aportar. Levine no volvería a reinventar la saga hasta la salida de Bioshock Infinite, esta vez con una ciudad en las nubes, Columbia. Una premisa igual de interesante y misteriosa. A pesar de que ambas ciudades están conectadas en el intricado lore creado por Levine, Rapture sigue tomando la delantera como locación más destacada.